Tal vez la puerta de entrada a los sentimientos de la gente de la clase media baja y baja, no tenga tantos vericuetos por que se han caracterizado por tener el corazón abierto para todos; un grito de apoyo, siempre será respondido por muchas manos de ayuda; un letrero para dar, siempre será un punto para demostrar que hasta quien no tiene, ve las formas y manera, pero en el momento requerido ahí está con su participación, ¿de dónde?, ¡de su grandeza, de su humildad, de su carencia de maldad!; para esa gente todo es transparente, como su confianza, que aún le hace creer en todo y en todos.
Porque no le interesa descifrar, conocer y saber, de la maldad existente en palabras y rostros amables, quienes solo utilizan sus conocimientos y el poder de que están insaculados, para buscar de manera personal beneficios que los hagan continuar en ese mundo de mentiras, escarnio y oprobio!, ¡el mexicano en su nobleza, solo sabe responder a lo emocional con acciones propias que lo reflejan como parte importante de ese todo necesitado y se une inocentemente para seguir con el juego universal del engaño y la manipulación!
Pero, ¿ese es el sentido de la SOLIDARIDAD?, ¿El discurso político?, ¿las hipócritas fotografías llenas de “bondad infinita”, cuando se da una migaja de pan, a sabiendas que en su mesa serán servidos los más caros y variados manjares?, ¿Cuándo en los comentarios de pasillo se utiliza el término despectivo de “pinche gente muerta de hambre”?; ¡Pero eso sí, bien cubierto de una retórica emocional que parece priorizar a una persona sobre otras!, Aprovecharse en lo cotidiano de las necesidades, de los males, de las enfermedades, de las situaciones extremas de pobreza, permite ir percibiendo esa dialéctica del “nosotros primero”, que va trazando una línea cada vez menos imaginaria, que ya va haciendo a un lado la ignorancia oculta en los miedos de castigos o venganzas, originando una lucha interna con los propios prejuicios personales.
Los ciudadanos que se aman entre sí, que aman a su familia y aman a sus hermanos de raza empiezan a abrir los ojos y la mente para grabar en su determinación que “todo debe partir de un sentimiento de pertenencia que habrían siempre de convertir en un título de propiedad”. ¡Soy de aquí, soy de allá, soy de todos lados, pero en todos ellos, seré siempre yo”; se comercia con la necesidad, se especula con la pobreza, se mediatiza con los servicios y se ofende con las formas de vivir, en una realidad comparativa de ostentación contra miseria, esa miseria que siempre ayuda, esa miseria que mantiene poderes, esa miseria que acepta mentiras e hipocresías, esa miseria que a diario cree y en su ciega fe anida la esperanza de estar en lo correcto sin los sobresaltos de una conciencia culpable.
Qué bueno que con todo esto ya se muestre el edificio del término “nosotros” excluyente, del “nosotros en donde únicamente están ellos, del “nosotros” en clase, poder y gracia en donde el Bienestar correrá libremente y jamás será para un “nosotros” ajeno a la selección divina; Nadie pide, nadie exige, todos aceptan, entonces hay que seguir con LA SOLIDARIDAD DISFRAZADA