Columna

¡Así sea y así será!


Por Gaspar A. Herrera Farfán

“Cuanto mayor sea el grado de republicanismo insuflado en el concepto de participación, más insuficientes resultarán las condiciones y los medios para realizarla” DIETER NOHLEN. Cuanta verdad encierra este pequeño fragmento en que el autor proyecta una realidad alimentada por las conductas de agrupaciones y de ciudadanos en que cada cual defiende su posición y su reacción; Las imposiciones son argumentadas con una verdad establecida tan solo por quien así las realiza, poniendo como justificante totalitario,el conocimiento de quien de antemano está preparado para enfrentar a cualquier dragón desbalagado, por poseer la espada de Arturo, arma de herencia unilateral que el pueblo no posee y que los oportunistas venden como factor de triunfo asegurado.

Por otro lado está la verdad de una sociedad corrompida y manipulada, carente de razón y entendimiento, porque solamente de esa manera se pudiera calificar la aceptación, proceso tras proceso, de comprar el látigo que lacerará su futuro y el de sus familias, sin oposición y sin restricciones, cuando participan supuestamente en los juegos, pero sin tener algún número o sigla que lo haga ganador de igual manera, al lograr los objetivos, pero que siempre se quedan en la esperanza disciplinaria, tras un “cocowash” de aquellos que dominan la buena palabra y el convencimiento, de que para la próxima, ellos serán los protagonistas y les venden el sueño inalcanzable de que algún día sus nombres estarán en las marquesinas del teatro, que ya tienen lista de espera en que la mariposa de pueblo o “maja’an nah” tan solo quemará sus alas sin conseguir entrar a esa luz divina.
 
 Se utilizó como arma de algunos inconformes el abstencionismo, en el que resultó peor el caldo que las albóndigas, pues en el manejo de la alquimia y los mejores secretos del Mago de Oz, en colusión con Anacleto Verduzco y Hermelinda Linda, se hizo el milagro de la votación sin presencia, prueba de la más alta y fina brujería intergaláctica y bondojiana que ahora hace retomar nuevas medidas correctivas para que esto ya no vuelva a suceder; se ha asesinado a la transparencia y a la democracia en legitimaciones ilegítimas dejando al tiempo y a la memoria social, la definición por mandato supremo o por cansancio mental que al final simule una amnesia temporal y olvide, hasta el advenimiento de algún nuevo proceso, pero aunque la educación ha cerrado sus puertas al pensamiento reflexivo para establecer tan solo mecanizaciones políticas, la conducta ciudadana empieza un despertar que en silencio, a poco va a ir envolviendo a la esperanza, pero no como regalo de alguien, sino como esfuerzo de todos, quienes empiezan a blandir el arma de la determinación para cortar los viejos árboles de la inconciencia y así demostrar que se vive no por respirar, sino con acciones participativas en la diaria construcción de una vida de armonía y equidad para todos.
 


Ya no abstencionismo sino acción; ya no gritos de frustración sino hechos razonados y firmes; ya no más ofensas y mentiras en espacios en que todos comparten y deben convivir con amor, felicidad y unidad; hay que participar para evitar especulaciones o falsas acusaciones, pero hay que hacerlo con congruencia, pues es una responsabilidad personal sin presiones ni amenazas, pues para ganar hay que arriesgar, y eso solo se hace con valor.  ¡ASÍ SEA Y ASÍ SERÁ!