Columna

¡Aquí, el Camino Real! Encuestitis


Como  parte  de  la  campaña  política  que  se  vive en estos días y con toda  intensidad, se   ha   desatado   la   guerra, en   la   que  se han visto muy activos  los candidatos,  dirigentes y  militantes  partidistas ,  seguidores y simpatizantes, que a través de las   redes  sociales  y de diferentes medios escritos y electrónicos andan  haciendo    bulla    con  presuntas   encuestas o  sondeos,  que   finalmente   solo   sirven    para   desorientar   al   electorado.

Las pasiones empiezan a desbordarse, cada quien  publica, reales o fingidas, presuntas encuestas sobre preferencias electorales  e intención del sufragio rumbo al 2021, en las cuales son evidentes las tendencias que buscan orientar  el  voto hacia determinado candidato o candidata, con notoria disparidad entre los resultados que arrojan una y otra y que  dan  la  idea  de  que son arregladas, al servicio  de  quien  las  paga,  en  un  ciclo  cada  que  hay elecciones.

       Han surgido encuestadoras, personas que utilizan  procesos  de  comunicación  telefónica  y medios electrónicos de  whatsaap  e internet en los que se desinforma, de tal forma que un día un trabajo demoscópico  atribuye victoria a un  partido, al día siguiente a otro y  de una manera muy infantil,  porque  en  las  más  de las veces solo encuestan a un reducido número de personas y sus porcentajes no cuadran, juegan con la presunta popularidad de los aspirantes.

    La utilización en nuestro país en materia electoral de la estadística  mediante cuestionarios para sondeos  de opinión y encuestas, inició a finales de los setentas y luego creció hasta límites inimaginables, al grado de pulular encuestadoras patito, como ocurre en la actualidad en donde cualquier persona con un  dispositivo móvil a mano puede realizar una “encuesta”, inventar todo, desde cuestionarios,  manipulación    de  cifras,   bases    de    datos   y  un  largo  etcétera.

     El caso es que las encuestas – o lo que dicen ser encuestas- y los sondeos de opinión se usan  como mera propaganda electoral y con base en presentar resultados inverosímiles  han perdido credibilidad, no son confiables, y  no les falta  razón a quienes se atreven a afirmar que las encuestas son de quienes las pagan, por lo que no debe ser motivo de sorpresa ver  cualquier clase de gráficos, resultados y  cómo  cada candidato  va ganando según “sus encuestas”.

     Al momento, lo único cierto es que Campeche vive un proceso electoral histórico, en el que  participan diez partidos con registro nacional, cinco de estos unidos en coaliciones,  “Va por Campeche” que integran el PRI, PAN y PRD y “Juntos Haremos Historia” que  a nivel gubernatura conforman Morena y Partido del Trabajo, y que en la jornada electoral del 6 de junio se disputarán la gubernatura del Estado y  diputaciones federales,  locales,   ayuntamientos  y   juntas municipales.

    ¿Qué dicen las encuestas?,  “la mejor encuesta es el resultado de la elección” ¿O no?

            

                  DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA…

EN Tenabo, los habitantes piden a las autoridades electorales investigar el derroche de recursos  que están realizando la alcaldesa María del Carmen Uc Canul  y su esposo “El Pinto” Fredy Uc Uc en sus actividades proselitistas con miras a perpetuarse en el poder, pues se presume que están usando dinero público del Ayuntamiento y de los programas sociales del gobierno federal. Dicen los tenabeños que en su afán de hacer realidad sus ambiciones porfirianas de buscar la reelección, Carmita no ha escatimado en derrochar el dinero público  con el pago diario a más de 30 motocicletas y a más de 600 personas que tiene para hacer sus recorridos, muchos de ellos trabajadores de la Comuna, a quienes les pagan honorarios, les compran alimentos, cigarros, refrescos y hasta cervezas, a decir de los denunciantes. Es necesario, dicen,  que el Instituto Electoral del Estado de Campeche (IEEC) ponga una mayor atención en el caso y frene el despilfarro  que Uc Canul realiza para comprar conciencias con la finalidad de ganar los comicios electorales del mes de junio, a sabiendas  de que su administración ha sido una de las más deficientes y deplorables en la historia de Tenabo, en donde se vive el abandono, la desidia y el mal manejo de los recursos públicos, con una deuda superior a los 15 millones de pesos.

¡ALELUYA!, Aleluya!, los cantineros de plácemes, porque luego de más de un año, 395 días para ser más precisos, la Junta Reguladora para la Venta Ordenada y Consumo Responsable de Bebidas Alcohólicas del Estado de Campeche por fin decidió la reapertura de más de 200 bares, cantinas y salones de cerveza, a partir de ayer sábado 24 de abril, de martes a sábado, de las 12 del mediodía a las 7 de la noche. Durante más de un año y en atención a los protocolos de seguridad para evitar la propagación de  la pandemia del Covid-19, las autoridades de Salud en el Estado determinaron el cierre temporal de bares, cantinas, botaneros y salones de cerveza, medida que a decir de los dueños de estos mismos negocios les ocasionó serias afectaciones en su economía, además de propiciar que el clandestinaje en la venta de bebidas alcohólicas se incrementara a niveles incontrolables. Al considerar que el Estado se mantiene en semáforo epidemiológico verde,  de riesgo bajo,  y así será del lunes 26 de abril al domingo 5 de mayo, ”atendiendo a causas de interés general, público y social”,   la Secretaría de Salud en el Estado aprobó  la reapertura de estos comercios,  que deberán regirse bajo un horario y tomando en cuenta las medidas sanitarias  que  deberán acatar para su buen funcionamiento.

LA falta  de una vigilancia efectiva por parte de las autoridades de pesca, ha abierto las puertas de par en par a los  pescadores  furtivos  para  acabar  con las especies marinas en Isla Arena, pero también ha propiciado el aumento de la actividad  delincuencial,  como  es el caso del robo de lanchas y   motores,  en perjuicio de los pescadores de la ínsula. Las autoridades federales, a través de su representante en Campeche, Katia Meave Ferniza han ofrecido atender la demanda de los isleños y hasta se han comprometido a realizar la vigilancia por tierra y por mar, pero todo ha quedado en palabras, pues en los hechos han dejado solos a los isleños, que son víctimas ya no solo del saqueo de sus litorales por parte de los fuereños, sino también de la delincuencia que ha sentado sus reales en el lugar. La semana pasada, a  un permisionario  de Isla Arena le robaron su lancha equipada para lisera, la cual fue desmantelada con la venta de 20 paños de redes en Celestún,  todo lo que llevaba a bordo   y la posterior desaparición de la embarcación tipo Inmensa de borda alta y motor 85 Yamaha, la cual presuntamente fue llevada con rumbo a Ciudad del Carmen. No es el primer caso, pues aseguran los isleños  que en los últimos días se ha desatado una ola de robos de embarcaciones en la ínsula ¿Y las autoridades? Bien, gracias.

 

 

                               HASTA LA PRÓXIMA...